Estoy solo.
Ya ni mis dientes,
ni mi pelo me acompañan
Solo me visitan los recuerdos
algunas horas los fines de semana.
No tengo dinero
y tampoco lo necesito
para las deudas que tengo.
Ya sé contar hasta ochenta.
Cuando el tiempo se descarapela
debajo se ve la soledad.
Me siento a la mesa.
Como solo.
Estoy solo.
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