domingo, 15 de marzo de 2020

Ochenta

Me visto solo.
Estoy solo.
Ya ni mis dientes,
ni mi pelo me acompañan
Solo me visitan los recuerdos
algunas horas los fines de semana.
No tengo dinero
y tampoco lo necesito
para las deudas que tengo.
Ya sé contar hasta ochenta.
Cuando el tiempo se descarapela
debajo se ve la soledad.
Me siento a la mesa.
Como solo.
Estoy solo.

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